A 152 años de la ocupación de Asunción, por el ejército aliado.

A 152 años de la ocupación de Asunción, por el ejército aliado.

En el actual Palacio de Gobierno flameaba la verde amarella, tras la ocupación de Asunción y aniquilación del pueblo paraguayo, casi al término de la Guerra de la Triple Alianza.

La Asunción invadida y saqueada.

La capital paraguaya, Asunción fue invadida, saqueada y aniquilada por el ejército aliado. El 1 de enero de 1869, a 152 años de aquella afrenta, las fuerzas brasileras avanzaron hacia la capital paraguaya y ocuparon el Palacio de los López e hizaron la bandera de Brasil en reemplazo de la tricolor paraguaya, al edificio le cambiaron el nombre, le pusieron: “El Cuartel Riograndense.

Apenas entradas las tropas en la ciudad, comenzó el saqueo de todos los edificios, comenzando por los grandes palacios de las familias aristocráticas de la capital. También fueron saqueados los muebles de los ministerios del gobierno, los del Palacio del Congreso, los de la familia López; el mobiliario del Club Nacional, comprado en Europa poco antes de la Guerra; el mobiliario de la casa del mariscal Francisco Solano López y de la residencia de su mujer, Elisa Alicia Lunch

Los primeros lugares en ser visitados fueron el Club Nacional y las residencias del Presidente, de su mujer y de sus hermanos Venancio y Benigno e Inocencia, repletas de muebles finos, cuadros de firma, alfombras, espejos venecianos, pianos y vajillas de oro y plata. tropas argentinas acamparon en las afueras de la ciudad, específicamente en Trinidad.

A 152 años de la ocupación de Asunción.

El 1° de enero de 1869, luego de la destruccion del ejército paraguayo en las batallas de Ytororó, Avay e Itá Ybaté y tras la rendición del reducto de Angostura, en el mes de diciembre del año anterior, los ejércitos aliados ingresaron a la capital paraguaya. Habían transcurrido ya 10 meses desde que fuera abandonada. 

Después de que la escuadra brasileña hubiera traspasado las líneas de Humaitá el 19 de febrero del 1868, el Mariscal Francisco Solano López ordenó que Asunción fuera evacuada inmediatamente. El 22 siguiente y por medio de un bando, el Vicepresidente Francisco Sánchez estableció un término de 48 horas para el cumplimiento de la medida. El documento disponía que: “Toda persona que se encontrare robando en las casas desocupadas o en las calles, será inmediatamente fusilada. También “… sufrirá la pena de muerte cualquier persona que se pusiera en comunicación con el enemigo”.

Asunción, botín de guerra.

Las tropas brasileras, al mando de Caixas ocupan la ciudad de Asunción, el 1° de enero de 1869, y creyendo terminada la guerra se embarca para Río de Janeiro, en tanto las tropas argentinas acampan a una legua de la ciudad, al mando de Emilio Mitre.

Novecientas mujeres que cayeron en poder de los brasileños fueron víctimas de la lascivia de la soldadesca…Los brasileños, posesionados de la ciudad, se entregaron al más implacable saqueo y devastación. Las embarcaciones zarparon hacia Buenos Aires y Río de Janeiro repletas de objetos de valor. La escuadra brasileña también se prestó a esa tarea.

Ni las tumbas de los cementerios se salvaron de los saqueos.

Ni las legaciones, ni los consulados, ni los sepulcros, ni las iglesias fueron respetados. La tarea destructora siguió por varios días. Durante la noche, las casas de fácil combustión, fueron incendiadas después de saqueadas, y grandes fogatas alimentadas por los muebles sin valor, por puertas y ventanas, alumbraban el cortejo de vehículos que transportaban hasta los buques los frutos del saqueo.

Hasta las tumbas y cadáveres fueron despojados. Cuenta un testigo de aquellas aberrantes escenas:

“A mediados del año 1869 visitamos el cementerio de la Recoleta, y quedamos pasmados ante el repugnante espectáculo que presentaba aquel recinto. Los aliados vencedores del Paraguay, habían extendido ignominioso saqueo de la ciudad de la Asunción hasta el valle santo, donde descansan los muertos; demoliendo nichos deshaciendo los ataúdes y cajones fúnebres, violando cadáveres, en busca de alhajas…”

El despojo de las riquezas de un pueblo laborioso, que luchó hasta morir en una inicua e injusta reyerta.

Las riquezas de aquel pueblo humilde y laborioso, los tesoros penosamente acumulados, los muebles valiosos, las alhajas de las sepulturas, todo fue llevado en barcos al exterior, principalmente a Buenos Aires. Sánchez Quell, da la descripción (que atribuye “un contemporáneo” que no es otro que H.F. Decoud) de la llegada de los barcos :

“Desde los últimos días de la primera quincena de enero de 1869, comenzaron a llegar al puerto de Buenos Aires, buques cargados de muebles, frutos del país , etc., saqueados de Asunción del Paraguay, los que eran vendidos públicamente. La población concurría a la llegada de estos buques por la avidez de conocer el contenido de aquellos cargamentos, quedando estupefactos muchos de los curiosos ante la calidad, belleza y valor subido de tantas obras y objetos artísticos de que se componían, particularmente en presencia de unos juegos de sala, tapizados de pura seda, y otros muebles con primorosas incrustaciones de nácar; hermosos juegos de dormitorios, construidos de finas y delicadas madera, con aplicaciones de otros materiales representando bouquets de flores; pianos de las mejores marcas conocidas entonces; objetos de plata maciza, como cubiertos, lavatorios, jarras, templaderas; Preciosas tapicerías, etc. ; la hermosa y lujosa carroza presidencial que sirvió a los dos presidentes de la República, los López, para los actos oficiales; y, finalmente un sinnúmero de otros objetos de adorno y de culto, entre éstos, imágenes diversas e inestimable mérito como trabajo escultórico y por la calidad de sus pinturas que, a pesar de su antigüedad secular, permanecían inalterables.”

Paraguay perdió más del 50% de su población al término de la Guerra del 70.

La guerra significó para el Paraguay un descenso demográfico sin igual. La población se redujo, de acuerdo a los datos, como mínimo en más del 50% e incluso podría sostenerse que se perdieron las dos terceras partes de la población (incluida la sangría migratoria). Vimos también que había más mujeres que varones, pero que solo en los grupos de mayor edad esta relación alcanzaba a cuatro mujeres por varón.

El Paraguay tuvo que renacer de sus cenizas y fueron sobre los hombros de estas poco más que cien mil personas que recayó esta tarea titánica.

FUENTES:

  • Cardozo, Efraín. “Paraguay independiente”.p.245, en Historia de América y de los pueblos americanos, dirigida por Antonio Ballesteros y Beretta. t.XXI. Barcelona 1949)
  • Godoi, Juan Silvano. “Monografías históricas” primera serie. p.105 – Juicio crítico Emilio H. Padilla, 2° edición Felix Lajouane, editor. Buenos Aires, 1893).
  • Sánchez Quell. “La diplomacia paraguaya. p.236)
    H.F.Decauod. “Sobre los escombros de la guerra. p.37)
  • La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar
    ** Imágenes: Archivo Nacional del Brasil.
    **Compilación y edición de vídeo: Porfirio Luis Báez González.

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