José «Pepe» Mujica, una leyenda viva, y una de las mentes más preclaras de la historia política actual.

José «Pepe» Mujica, renunció al cargo de senador y dió un discurso de despedida cargado de emoción.

«He pasado de todo, pero no odio a nadie, el odio es ciego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye.

La política es la lucha por la felicidad humana, aunque eso suene a quimera. En política no hay sucesión, en política hay causas, los hombres pasamos, las mujeres pasan, todos pasamos. Algunas causas sobreviven y se tienen que transformar, lo único permanente es el cambio.

Hay que dar gracias a la vida.
Triunfar no es ganar
Triunfar en la vida es,
levantarse y volver a
empezar cuando uno cae» fue el mensaje que Pepe Mujica dejó a los jóvenes, en un discurso de despedida ante el senado uruguayo, con un cerrado y sonoro aplauso, en un discurso que de nuevo se viralizó en las redes sociales en todo el planeta emocionando a millones de personas.

Un discurso cargado de emotividad dado por Pepe Mujica ante el senado uruguayo.

Pepe Mujica el senador renunció a su banca en el senado por ser vulnerable ante el contagio del Covid-19.

José Mujica de revolucionario a un estatista coherente, con ideales que dignifican al ser humano.

Su historia es digna de un guión para una película de Hollywood.

Nació hace 77 años y de joven militó en el Partido Nacional (PN, opositor a su gobierno). En los años 60 fue fundador del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), una guerrilla urbana de izquierda que practicó asaltos, secuestros y ejecuciones influida por la revolución cubana y el marxismo.

Fue herido de bala y detenido en varias ocasiones. En 1971 escapó de la cárcel junto a más de un centenar de militantes, en una de las mayores fugas carcelarias en la historia de Uruguay. Fue recapturado, escapó y cayó preso otra vez.

Pepe Mujica estuvo14 años encarcelado, en condiciones inhumanas.

Tras el golpe de Estado de 1973, integró un grupo de «nueve rehenes» tupamaros que el régimen militar tuvo en condiciones infrahumanas de tortura y aislamiento, encerrado un tiempo en un aljibe.

Estuvo 6 meses atado de las manos hacia atrás con alambre, obligado a hacer sus necesidades por el mismo, en condiciones indignas.

«Esos años de soledad fueron probablemente los que más me enseñaron. Estuve siete años sin leer un libro», recuerda. «Tuve que repensarlo todo y aprender a galopar hacia adentro por momentos, para no volverme loco».

«Mi historia personal: la de un muchacho, porque alguna vez fui muchacho, que como otros quiso cambiar su época y su Mundo tras un sueño, el de una sociedad libertaria y sin clases. Mis errores: son hijos de mi tiempo, los asumo pero hay veces que me grito: “Quién tuviera la fuerza, de cuando éramos capaces de abrevar tanta Utopía»

Pepe Mujica el presidente más pobre del mundo.

Su pasión es la política que la practica con la bandera de la honestidad y la coherencia, en sus discursos habla de la felicidad humana, de «viajar con las valijas livianas»

Su carrera política comienza al recuperar su libertad con una amnistía en 1985 y una década después fue electo diputado, luego senador y en 2005 fue ministro de Ganadería y Agricultura del primer gobierno de la coalición de izquierda Frente Amplio.

Ganó la segunda vuelta de las presidenciales de noviembre de 2009 con 53% de votos. Y fue presidente de Uruguay desde el 2010 hasta el 2015.

Pepe Mujica vive con su esposa la senadora Lucía Topolansky en una zona rural de Montevideo en una modesta casa y una chacra en dónde Pepe cultiva flores y hortalizas otra de sus pasiones.

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