Transformación educativa en Paraguay: implicancias como integrantes de la Comunidad Educativa.

Transformación educativa en Paraguay: implicancias como integrantes de la Comunidad Educativa.

Cómo Comunidad Educativa nuestro aporte, nuestras sugerencias son vitales para crear una consciencia colectiva asertiva en los de una nueva Educación en Paraguay.

El Mec lleva a cabo los procesos para una Transformación educativa para finales de este año.

El Paraguay está en un proceso de transformación educativa, y somos seres privilegiados de estar en ésta etapa, todos podemos ayudar porque pertenecemos a una COMUNIDAD EDUCATIVA, todos pisamos alguna vez un aula, debemos crear una consciencia colectiva asertiva y contribuir al advenimiento de una nueva Educación acorde al tiempo en que vivimos.

El mundo es lugar de profundos cambios y el hombre debe acompañar esos cambios y la educación es una de las herramientas clave para hacerlo, la sociedad necesita soluciones a problemas globales.

Todos debemos SER el CAMBIO que queremos hacer. SER para HACER, Aprender y desaprender, deconstruir, desarmar lo que ya está establecido y volver a armar con conbinaciones de elementos nuevos y antiguos, porque no se puede desechar todo.

La Educación en el mundo nació en Prusia en las primeras décadas del S. XVIII con objetivos que absolutamente ya no condicen con la realidad globalizada, síncrónica y tecnológica en la que vivimos.

El objetivo principal de la Educación en Paraguay.

El objetivo principal de la Educación debería ser mostrar el camino del descubrimiento de lo que al estudiante le apasiona, le motiva, como dice Ken Robinson buscar ese «Elemento», ese lugar donde hace lo que le gusta hacer, ser y hacer lo que siempre quiso ser y dedicarse a aquello para ganarse la vida, y disfrutar a la vez.

Los seres humanos estamos en una etapa evolutiva muy importante, transversal y trascendente, la Educación fracasó por no prever éstos cambios y proveernos de las herramientas psicobiosocial y educativo para enfrentarnos a problemas tan desafiantes que viene a dinamitar toda nuestra frágil estructura.

Aún hay tiempo, esta pandemia nos llevará a una normalidad diferente, nos está diciendo que la letra a sangre entra, más del millón de vidas perdidas no deben ser en vano, debemos aprender del fracaso y levantarnos con más fuerza, con más dignidad, ética, con más amor a lo que hacemos.

Nosotros debemos ser y hacer el cambio queremos en el mundo.

Que así sea.


Lic. en Psicopedagogía, Francisco Javier Samudio Rojas

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